sábado, 17 de agosto de 2013

Poema 30

Para ti que todo lo conviertes en felicidad

Quiero ser tu cuerpo
con mi cuerpo,
volar con mis labios tu piel,
recorrer beso a beso tu geografía
ser dios en ese universo de tus ojos.
Quiero bailar, cantar
y envolverme en las alas de la felicidad
mientras tu cuerpo y el mío
se abrazan, se conocen, se unen
y se adoran para siempre.
Quiero fundirme en tus deseos
y ser el placer de tu placer.
Quiero amanecer en tu piel
y ver a los pájaros del amor
regresando cada mañana
a la luz enamorada de nuestros ojos.

Poema 29


Aún recuerdo cuando
tus manos derretían el frío de mi piel
y volaban enamorándome,
cuando nuestros cuerpos cantaban de placer
y la luna se asomaba a oír el canto enamorado
del mundo mientras hacíamos el amor.
Aún recuerdo que no queríamos despertar
de ser nosotros, de amarnos.
Nuestras vidas se soñaban toda la noche
y nuestra pasión nadaba 
en el mar de nuestro amor.
Ahora que estoy muriendo 
recuerdo que por un instante
nuestros sueños fueron interminables.

Poema 28


De ti
nacieron mis versos.
En nuestras miradas se cruzaron
las estrellas de los sueños.
Fuimos un mar de manos
que nos guiaron
hacia el cielo
para que renaciéramos 
una y otra vez.
Fuimos el fuego que abrazó
nuestros cuerpos
y volamos en sus llamas 
una eternidad.
Fuimos un sólo amor, 
un sólo sueño
en esa interminable noche.
En las noches oscuras
aún se ven las estrellas 
que dejamos volar
las muchas veces que nos amamos.
Esa noche 
fuiste el poema de mi vida.


Poema 26



Lo mío es recordarte
aunque te haya perdido. 
Pues sigues en  los sueños,
en las dudas,
en  las incertidumbres,
en la distancia 
y en el tiempo que nos separa.
Pero volvería a quererte 
si no estuvieras lejos 
y mi poesía te acariciara la piel,
o murieras de deseo
de que las estrellas de mis ojos
cruzaran los tuyos.
Entonces sí que te querría.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Poema 25


Tengo un otoño irremediable en mí.
Una fina lluvia tuya
cae sobre las huellas de mi paso
y queda húmeda en el recuerdo.

Poema 24



Caer exhaustos 
de caricias, de goces,
de voces enamoradas,
de desnudez y de abrazos,
de bocas curiosas y besos, 
de deseos inquietos,
de miradas insaciables 
como las estrellas de tus ojos
cuando se explayan sobre mi cuerpo.
Caer enamorados 
en brazos del otro
después de amarnos
y no poder esperar a despertar
para seguir amándonos
y caer exhaustos de nuevo.  
Esa es la pasión.

Poema 21



Su sonrisa
me sumerge en 
la corriente del deseo.
Se posa sorprendida
en mi cuerpo 
y hace latir mis sueños.
Sueños de besos
y miradas que pueblan 
de estrellas mis ojos.
Su sonrisa 
le pone alas
a la ilusión de que algún día
me quiera.
Su sonrisa 
me quita la tristeza
con la que mi soledad aún vuela.

martes, 13 de agosto de 2013

Poema 20


Camino solo
por playas perdidas
en la niebla.
El viento calla 
al verme,
vuela sobre el mar.
El silencio del corazón
late por mis venas.
La tristeza me besa.
El cielo de la tarde
se confunde con la noche.
Camino 

una vez más
el invierno de la soledad.
Sin ti 
soy un mundo sin sueños.

Poema 18


Nunca te he visto...aún no,
ni he oído tu risa,
ni siquiera me he visto en tus ojos,
pero sé ya tanto de ti:
el color de tu vestido predilecto,
tu gusto por el té,
que duermes con el celular prendido,
que te gusta viajar,
que has soñado conmigo
y que a veces te sientas a comer helado
y piensas en mí.
Pero sé ya tanto de ti
que es como si te hubiera visto.

Poema 15


Soy todo ausencia,
todo silencio,
todo vacío,
una larga noche que se extiende
hasta tu olvido.

Poema 13

Me miro
en los sueños,
en los pensamientos olvidados,
en los besos 
que aún vuelan en mi memoria.
Me pierdo en los recuerdos
mientras  tu amor 
ya nada en otro amor.
Y yo acá sin quererlo 
te recuerdo mientras espero 
el beso del olvido.

Poema 12


Una tarde 
al caminar por alguna calle
creerás haberme visto
y se acelerará tu corazón.
Una palabra dicha al azar
te recordará que te amaba
como nunca te amaron.
Las estrellas de mis ojos 
a veces cruzarán
de improviso tus ojos.
Es posible que ese primer beso 
vuelva a tu memoria
y suspires junto a él.
Pero en esa tarde 
de todas tus tristezas,
el recuerdo de mi cuerpo en el tuyo
te salvará de la soledad.


Poema 11

Te observo 
sentada a orillas del Rin,
plena de juventud,
mirando distraída el horizonte
mientras el verano te envuelve
y la brisa eriza mis ilusiones.
Me traes de un golpe
todo el calor de tu querer,
de tu amor,
de la ternura
que se asoma a tu sonrisa
y a esos ojos
que no conocen de tristezas.
El pelo dulcemente desordenado
de un coqueto
entre inocente y seductor,
que cae descuidado sobre tus hombros
todo lo cubre y lo muestra.
Desde tus sueños me miras
llena de optimismo.
Me devuelves la felicidad
como si el tiempo se hubiera parado
para dejar en mi corazón el rastro
del amor que aún no conocía.
Eres un instante eterno
que me adora
y me devuelve los sue
ños
de la vida interminable.

Poema 10


Escogí
la incertidumbre de cada día,
el frío de la soledad,
el silencio gris de la tristeza,
el esfuerzo inútil,
el dolor y la angustia;
elegí la vida
porque era mi única oportunidad
de despertar
algún día entre tus brazos.

Poema 9


Esta noche
las estrellas 
hablan de tristeza,
de soledad
y el dolor se hace interminable.
El sol no tiene ninguna razón
para salir o regresar
y le da igual
si hoy es mañana 
o sigo en el ayer,
porque mi amor
hace días 
que amanece sin ti.

Poema 8

Lo nuestro fue
un torrencial aguacero
de caricias y besos,
una pasión tempestuosa.
Fuimos una primavera
donde floreció
el amor prohibido,
el amor secreto.
Lo nuestro fue bello,
aunque tenía los sueños contados.
Nunca nos despertamos juntos,
porque nuestras vidas
desembocaban
en otras geografías,
en otros amores que nos esperaban
al final de los sueños.
Pero cuantas veces
caímos en la tentación
como quien cae 
en la felicidad para siempre.



Poema 7

Esa noche
cuántas horas le robamos
a la tristeza
y los sueños
qué cantidad de deseos
esculpieron en nuestros cuerpos.
Aún siento  en la piel
la caricia de tus besos
y me pregunto
si tus besos todavía
suspiran por mi piel.
Sé que esa noche
el universo desató
en los dos
un mar de pasiones,
que olvidamos los miedos.
Por una noche
el amor nos devolvió
la eternidad perdida.

Poema 6

Si amar es reconocer
que una parte de mí aún te espera,
que tu ausencia se siente,
que algo tuyo me falta,
aunque no sé de ti, ni siquiera tu voz,
apenas una mirada,
entonces no he parado de amarte
con la idea loca
de verte en mi mirada, de oírte en mi voz,
de sentirte cerca como para
susurrarte al oído:
amarte ha sido la mejor espera.

Poema 4


Me encantan tu mirada
que me cubre de estrellas
y el territorio dorado
de tus sueños.
Me enamora tu sonrisa
cuando me ves de lejos
y tus ojos
me miran en la muchedumbre
diciéndome te quiero.
Adoro tu alegría
que corre a buscarme
y me abraza 
cuando me siento solo.
Vivo cuando nos desnudamos
de nuestras soledades
y nos amamos
en interminables días con sus noches.
Te amo,
porque un día
te quedaste a vivir en mi mirada
y me devolviste la vida.

Poema 3

Después de tantos años
de otros amores que me hicieron feliz,
de alejarme tanto,
de haberte querido olvidar,
después de todo
lo que no pude decirte,
de los besos que no te di,
de las noches que no pasamos juntos,
de las tardes que no salimos
a caminar junto al Rin o al Garda,
he regresado al sitio
donde nuestro recuerdo,
donde nuestra última vez
se pierde
y entramos al territorio de la nostalgia.
Después de tantos años
sólo sé que lo que nunca será
aún me hace falta.

Poema 2


Cuando te imagino,
cuando te intuyo en la sonrisa 
de alguien que pasa a mi lado,
en el olor del verano,
en el silbido de la brisa marinera,
cuando la melancolía del día
suspira y siento
como si en mí volaras de nuevo,
sé que, aunque te sigo amando,
nunca volveré de tu ausencia.

Poema 1


Un recuerdo 
me lleva a otro,
y éste a otro 
y así hasta que en mi memoria 
hay un tejido de ti
que lo cubre todo.